¿Cómo llegamos a esto? Tres condiciones para acabar a fondo con la violencia.

No hay trabajo más bonito que el de la policía, suelo comenzar diciendo en los talleres que he impartido a las corporaciones policiacas. Proteger la vida y la integridad, las posesiones y la paz social, particularmente cuando se trata de los más vulnerables, es un trabajo que debe llenar de satisfacción. De allí partimos para luego dialogar sobre los obstáculos que impiden cumplir con ese deber. Fruto de este diálogo con policías y de la experiencia documentando crímenes atroces (desapariciones, masacres, tortura, entre otros) puedo decir que tengo diagnosticados tres obstáculos principales que inciden en los niveles dantescos de violencia que se viven en México.

Lo hemos intentado todo.

En Coahuila venimos de recorrer un largo camino donde familiares de personas desaparecidas y organizaciones civiles lo hemos intentado todo. No es una ocurrencia discutir sobre un Mecanismo Internacional Extraordinario para la investigación penal y procesamiento de responsables de crímenes atroces en México.

Denuncias de asesinatos, desapariciones y tortura en Coahuila de Zaragoza, México. 165 Periodo de Audiencias CIDH. Montevideo Uruguay. Octubre 24, 2017.

No venimos a señalar a nadie, hablamos de serios indicios que no se han investigado, tampoco venimos a discutir si ha habido o no voluntad política, sino de respuestas insuficientes e inadecuadas a la gravedad del problema. Múltiples organizaciones mexicanas e internacionales hemos señalado que México necesita del apoyo de la comunidad internacional para crear un Mecanismo Extraordinario Internacional con el mandato de a) investigar y procesar graves casos de violaciones a derechos humanos y de macro corrupción, b) ayudarnos a desmantelar las estructuras criminales que corroen, la seguridad, la paz y el estado de derecho, y c) ayudarnos a fortalecer nuestras propias instituciones de justicia y persecución del delito.

La trivialización del drama de la desaparición en México

El problema de trivializar la dimensión de la desaparición en México es por un lado que sin un diagnóstico claro, no se podrá diseñar las herramientas para erradicarlo y para atender sus consecuencias en términos de verdad, justicia y reparación; pero el principal temor es que por intentar procurar una mejor percepción del país ante la opinión pública, particularmente al exterior, la política de trivialización lleve al ocultamiento, simplemente no buscando a los desaparecidos.