Postulación a la CNDH

Tres objetivos y quince estrategias contra el temor y la miseria (resumen del Plan de trabajo para la CNDH).

¿Para qué sirven los derechos humanos? Para vivir libres del temor y la miseria, considera la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Empero, la crisis de violencia y violaciones a derechos humanos alcanzada en México ha producido contextos inadmisibles de temor y miseria. Los resultados de las elecciones de 2018 reclamaron un alto a esta situación y exigen un claro compromiso por un régimen de derecho capaz de proteger, respetar y garantizar los derechos humanos.

Para responder a la crítica situación que vive el país, la CNDH debe dar un giro y plantearse decididamente tres objetivos:

A. Defender y proteger los derechos de las víctimas con un enfoque de justicia restaurativa;

B. Atacar las causas de las violaciones a derechos humanos y prevenirlas con un enfoque de justicia transicional; y

C. Colaborar con todas aquellas entidades, públicas y privadas, que persigan la consolidación de un estado democrático de derecho donde los derechos humanos sean vigentes para todas y todos.

Me propongo llevar a cabo estas tareas a través de 15 estrategias:

  1. La CNDH debe investigar las causas y patrones de las violaciones a derechos humanos con un enfoque preventivo. Particularmente en contextos generalizados y sistemáticos como son las desapariciones, la tortura, las masacres y feminicidios, con el fin de hacer justicia y advertir medidas de no repetición.
  2. La CNDH debe abandonar la censura que se ha autoimpuesto. Las recomendaciones que emita en adelante deberán nombrar las violaciones, las víctimas y los perpetradores, porque ello tiene un efecto reparatorio, pedagógico y disuasivo que hoy no existe.
  3. La CNDH debe tener un papel proactivo en la localización de personas desaparecidas. Debe incidir en el esclarecimiento de los hechos, la atención a las víctimas de desaparición y sus familiares. Requiere reenfocar su labor en esta materia y colaborar estrechamente con la Comisión Nacional de Búsqueda y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
  4. La labor de periodistas y personas defensoras de derechos humanos en México debe dejar de ser de alto riesgo. Es preciso que la CNDH incida en esquemas efectivos de protección, y sobre todo de prevención.
  5. El eslabón más débil para la corrupción y violación a derechos humanos es la desprotección de los derechos de los funcionarios responsables de hacer cumplir la ley. La CNDH debe incidir en la protección de sus derechos durante el servicio, especialmente su derecho a no acatar órdenes contrarias a la ley, fortaleciendo así la seguridad jurídica de la ciudadanía.
  6. Las cárceles deben ser lugares donde se respete y trate con dignidad a las personas privadas de la libertad. La CNDH debe promover la justicia restaurativa para las personas presas, sus familias y las víctimas.
  7. La CNDH tiene como legado principal el hacer posible el derecho a la Verdad. En el uso de sus facultades debe tomar acciones para recuperar la verdad y la memoria históricas de los grandes agravios que han marcado la vida nacional desde hace 50 años, y abonar a la urgente reconciliación y reconstrucción del tejido social.
  8. La discriminación y la violencia por razones de género conjugan una de las dimensiones más preocupantes de la crisis derechos humanos en México. De la violencia doméstica a la violencia obstétrica y al femicidio, del acoso a la trata de mujeres y niñas, de la discriminación laboral a los crímenes de odio contra la comunidad LGBTTI. La CNDH tiene el reto de incidir en el acceso a la justicia con perspectiva de género, y en acciones que nivelen la balanza contra la desigualdad.
  9. La CNDH debe incidir en erradicar en México la discriminación estructural de pueblos indígenas y afromexicanos, como lo ha señalado el Comité contra la Discriminación Racial de la ONU.
  10. Para reducir los márgenes de desigualdad, la Comisión habrá de proponer marcos de protección y garantía a los derechos económicos, sociales y culturales desde un enfoque interdisciplinario. De igual forma, debe promover los derechos ambientales en el marco de la crisis climática, abordar nuevos derechos como la libertad de expresión en medios digitales y los vínculos entre derechos humanos y las empresas.
  11. La legitimidad y la eficacia de la CNDH reside en la colaboración; su autonomía no justifica el aislamiento. La Comisión debe colaborar con todo esfuerzo encaminado a garantizar la vigencia de los derechos humanos.Para ello es indispensable que la Comisión asista a las instancias de gobierno, no sólo para favorecer políticas públicas en derechos humanos sino para asegurar que éstos sean el eje rector de la política pública, ya que el Estado es el primer responsable de hacer vigentes los derechos humanos.
  12. Es imperioso que la CNDH colabore con las fiscalías para abrir procesos penales contra redes criminales responsables de crímenes atroces, complementando así las importantes acciones realizadas por el actual gobierno en contra de las redes de macro corrupción.
  13. Es fundamental la cooperación de la CNDH con la sociedad civil (colectivos de víctimas, periodistas y academia, entre otros) y los organismos públicos locales, a fin de fomentar procesos participativos de resiliencia y fortalecer las acciones colectivas de reivindicación de derechos humanos.
  14. La CNDH requiere ser pedagógica en el fomento de una cultura de derechos humanos. Es necesario colaborar con el sector cultural y la comunidad artística, y crear una política comunicacional eficaz que implemente razonadamente los enfoques de inclusión, democracia y perspectiva de género.
  15. La CNDH es el órgano público de derechos humanos más grande y con mayor presupuesto del continente. Es imperativo aplicar medidas de austeridad asegurando la eficiencia y sustentabilidad ecológica de los recursos. La Comisión requiere una estructura institucional congruente con su labor prioritaria que asegure un funcionariado comprometido y eficaz en la defensa y promoción de los derechos humanos.

¿Para qué sirve la CNDH? Como señala la Declaración Universal, los derechos humanos deben ser protegidos por un régimen de derecho. Por tanto, la Comisión Nacional debe ser un instrumento privilegiado en la recuperación y fortalecimiento de un estado democrático de derecho que destierre de nuestro país el temor y la miseria. Es hora de que cumpla ese papel.

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